Diagnóstico2
Debido a la inexistencia de síntomas, o por su inespecificidad, el diagnóstico del cáncer de hígado es difícil. En ocasiones, el cáncer de vías biliares se diagnostica tras una intervención quirúrgica rutinaria de extirpación de la vesícula (colecistectomía) o como hallazgo accidental durante una prueba radiológica rutinaria.
Ante la sospecha de la presencia del cáncer de hígado, las pruebas diagnósticas más habituales son las siguientes:
Analítica:el marcador más asociado a cáncer de hígado es la alfa-fetoproteína (AFP). En el caso de vías biliares, existe otro marcador tumoral: el CA 19.9. El aumento de ambos biomarcadores por sí solo no confirma el diagnóstico del tumor, porque en algunos casos los tumores no expresan biomarcador.
Radiografías de tórax y abdomen
Ecografía
Tomografía Axial Computerizada(TAC) toraco – abdominal
Resonancia Magnética (RM) hay un tipo específico de RM, la colangio-resonancia, que puede definir mejor la extensión local del tumor de vías biliares.
Biopsiamediante una punción externa (a través de la piel en la pared abdominal), o por laparoscopia (inserción de un tubo delgado con iluminación a través de un pequeño corte en la pared del abdomen). En el caso del cáncer de vías biliares, la difícil localización del tumor hace que la biopsia no sea factible.
Diagnóstico genético en tumores de vías biliares: los colangiocarcinomas intra y extrahepáticos o el tumor de la vesícula biliar presentan alteraciones genéticas diferentes.